Bien es sabido que, al dejar de fumar, se sufren a veces, durante dos o tres semanas, trastornos nerviosos que pueden manifestarse en forma de insomnios, nerviosismo y excitación o depresión del carácter.
La Valeriana, etimológicamente, procede de valere, que significa estar bien; esta planta de porte majestuoso y follaje elegante, crece en las zonas húmedas de Europa y Estados Unidos. Su raíz exhala un olor particular que atrae a los gatos, (de ahí su nombre de "hierba de los gatos")posee unos esteres con ciertas virtudes narcóticas, que contribuyen a que los sujetos nerviosos recuperen el sueño, facilitando la conciliación del mismo y mejora la calidad de éste sin agotar ni debilitar como muchos tranquilizantes químicos, reduciendo la excitabilidad de la médula espinal y del cerebro y otros esteres actúan como sedantes del sistema nervioso.
Constituye una eficacísima medicación antiespasmódica, anticonvulsiva y reductora del eretismo nervioso y cardiovascular, palpitaciones, espasmos estomacales, asma nerviosa, histeria, epilepsia, insomnio, neurastenia, taquicardia, etc... puede además, actuar positivamente en los casos de diabetes magra, de algunos pruritos y de los cálculos vesicales y biliares.
Su raíz contiene numerosos compuestos, destacando la presencia de aceites esenciales que le proporcionan su característico e inconfundible olor.
Este moderador del sistema del sistema nervioso cefalorraquídeo se emplea en dosis de 100 gramos de raíz por litro de agua caliente, dejando en maceración durante un mínimo de 12 horas ingiriendo dos o tres tazas al día entre las comidas, aunque también se presenta en cápsulas.
Se utiliza con éxito en las curas de desintoxicación del tabaco, pues calma la ansiedad y el nerviosismo que a compaña a la deshabituación utilizándose en numerosos programas para dejar de fumar.
Se asocia con la planta Árnica por la similitud existente entre sus efectos y los de la nicotina, así la sustitución de ésta por la primera puede contribuir a liberar al fumador de su dependencia ya que su utilización crea una adición inferior a la del tabaco.
Es muy importante establecer, correctamente, las dosis ya que en pequeñas cantidades las flores del árnica son inofensivas, en cantidades demasiado elevadas pueden ejercer una inhibición de los centros vasomotores.
También se trata de un utilisimo estimulante contra ciertas paralisis contribuyendo, además, al proceso asimilatorio si éste sufre de un tránsito digestivo demasiado rápido; así como también es conocidísima la propiedad que el árnica posee de disolver concentraciones de coágulos de sangre(cardenales), lo que se consigue mediante la aplicación de compresas calientes de una deccoción realizada con dos cucharadas soperas de flores en un litro de agua hirviendo durante 15 minutos.